La luz fluorescente se produce cuando el revestimiento de fósforo que hay en el tubo de la lámpara convierte la luz UV, generada luego de la descarga de gas en el tubo, en luz visible. La alta eficiencia energética de este tipo de lámparas, las convierte en ideales para la iluminación de extensas áreas abiertas; como oficinas, edificios comerciales, industriales y públicos.